Habíamos hecho el intento de ir a comer pero en las dos ocasiones previas, no había lugares disponibles y es que tiene su aforo es para aprox 20 personas.
Esta vez, pedí para reservación para 2 y así logré saber por qué siempre está a tope.
Acto seguido Don Rodolfo pidió una cerveza, yo un mojito y acompañando las bebidas nos sirvieron la entrada de la casa, Tartar de atún con habanero aderezado con un salsa martajada de cuatomate (tomatitos criollos) y chile costeño. A parte lo decoraron con verdolagas, cilantro y astromelias. Todo comestible, todo empezó a ponerse interesante jujuy…
Minutos después colocaron tostadas de diferente maíz y una tenía chapulines y otra ajonjolí. Además pusieron una mayonesa con ajo confitado y poleo y salsa macha con hoja de aguacate y cacahuate. 😍
De ahí, pedimos una degustación de ceviches – pues porque estábamos en La Cevichería- La pesca del día era atún. Nos sirvieron tres tostaditas como de 7cm de diámetro con la comida al centro… les cuento que en cada plato que nos servían nos explicaban que traían y es por eso que lo anoté todo, además de que aquí reside la conclusión de mi visita – la leen en un ratito-.
Bueno… la sugerencia de la casa fue empezar del sabor más suave al más intenso para apreciar mejor… empezamos con la tostadita de ceviche aderezada con una salsa de guayaba con chile chiltepe y decorada con chepiche que en conjunto generaba un sabor agridulce. La segunda con una salsa placera de chile serrano, ajo, cebolla y oreja de león (ésta se la pusieron encima como adorno pero igual se tenía que comer para que completara el sabor de ese ceviche). La tercera tostadita fue un suero negro, elaborado con chile chilhuacle y con un sabor aumado. Las tres, súper ricas, a pesar de que todas tenían chile, ninguna rebasó mi nivel de incomible. 😍 Todos los ingredientes que nos dijeron se hacían presentes en la boca, empezaba a maravillarme la magia de la cocina.
De platos principales, Don Rodolfo se decidió por una pasta con camarones y mejillones y yo por un Pulpo con arroz negro. Les cuento que antes de servir todo, nos preguntaron si teníamos alguna restricción con algún alimento, dijimos que no… llegaron los platos! no bueno, una cosa tremenda, la presentación súper bonita, cuidada, floral.
La pasta con camarones y mejillones mega buena y la porción perfecta para una persona.
El pulpo deliciosísimo, crujiente, pero suave… increíble. El arroz negro lo cocinaron con tinta de calamar, y en el plato le pusieron un poco de la mayonesa que les conté al inicio.
Una experiencia que sin duda repetiremos.
Quien nos atendió, dijo las palabras mágicas “ les ofrezco un postre o alguna bebida caliente” y yooo aún con todo lo que ya habíamos comido, no resistí el preguntar, ¿qué hay? y pues pedí un cheese cake de frutos rojos, hecho de requesón con crema batida de poleo y nieve de menta. El postre se completó con un cafecito y puffff… no pude haber elegido mejor.
De precios pagamos $500.00 por persona con todo y propina.
Salimos de la terracita que está a pie de calle y ya en casa, reposando el indudable mal del puerco después del festín que nos dimos, la piel se me erizó pensando en la versatilidad de la comida oaxaqueña. Ingredientes que en manos apasionadas provocan increíbles mezclas. ¡Qué afortunados somos de vivir Oaxaca de esa manera!
Recuerdo haber visitado el lugar cuando recién se abrió pero y se nota una tremenda evolución. Los detalles de la vajilla, la presentación de la comida y la atención tienen un lugar prioritario.
Considero vital, reservar.
📍Eucaliptos 108 colonia reforma.
🕛Martes a domingo 12:00 pm – 18:00pm
📲Reservaciones: 951 511 44 11